Nuestros cuerpos funcionan con dos combustibles primarios: glucosa y ácidos grasos.

Es como si tuviéramos un automóvil con un motor que puede funcionar con gasolina o diesel. Si comemos alimentos que contienen azúcares y almidones (carbohidratos), los convertimos en glucosa y funcionamos principalmente como quemadores de glucosa. Todas las células en nuestros cuerpos pueden convertir esta glucosa en energía y por eso existe la creencia de que la glucosa es la fuente principal de energía. Si comemos más glucosa de la que necesitamos para vivir, nuestro hígado toma la que sobra, la convierte en grasa saturada y la envía (junto a cualquier grasa que hayamos comido) a nuestras células de grasa (tejido adiposo) para almacenarla durante los tiempos de escasez.

Si no comemos carbohidratos y en su lugar comemos principalmente grasas, la mayoría de nuestras células comienzan a quemar fácilmente los ácidos grasos ingeridos para obtener energía. Nuestro cuerpo se acostumbra a utilizar la grasa como energía, la cual puede provenir de la que comemos o esa grasa que hemos almacenado en caso de que la comida sea escasa. Este estado se llama cetosis nutricional.

Algunas células del cuerpo (y del cerebro) no pueden quemar ácidos grasos, pero pueden usar cetonas. Estas son pequeñas moléculas solubles en agua que se producen como subproducto de las grasas metabolizadoras.

Afortunadamente, nuestro hígado tiene la capacidad de producir glucosa incluso cuando no se consumen carbohidratos y, junto a las cetonas, somos capaces de solventar las necesidades energéticas esenciales de cualquier órgano sin recurrir a los carbohidratos.

Evolucionamos para ser predominantemente quemadores de grasa durante 11 meses del año. Al final del verano (cuando hay fruta madura disponible) nos convertimos en quemadores de glucosa. Somos buenos para adaptarnos de un modo a otro, aunque puede tomar algunas semanas para que la maquinaria de la quema de grasa se acelere a la máxima eficiencia y deje que nuestra glucosa pase a un segundo plano. Una vez adaptados para quemar grasa (cetoadaptación) y se comiencen a comer carbohidratos, en unas pocas semanas el metabolismo de quema de glucosa se recuperará nuevamente.

En nuestro mundo moderno, sin embargo, estamos quemando glucosa durante todo el año, 6 comidas al día. Nuestros cuerpos han olvidado cómo quemar grasa. Simplemente la almacenamos y nunca tenemos la oportunidad de quemarla. Algunos han exigido tanto al metabolismo de glucosa que el mecanismo para metabolizarla de forma segura colapsa y desemboca en enfermedades como la diabetes tipo 2.

La dieta cetogénica aborda este problema forzando al metabolismo a quemar grasas de forma primaria, restringiendo los carbohidratos en la dieta y confiando que el hígado para producir toda la glucosa y cetonas que el cerebro necesita. En general el resto del cuerpo es capaz de utilizar directamente lo ácidos grasos como energía.

Cuando le das grasa a tu cuerpo, ¡se vuelve bueno para quemar grasa! Cuando le das glucosa a tu cuerpo, ¡se vuelve bueno para almacenar grasa!

Pero, ¿qué pasa con los estudios que muestran la correlación entre la ingesta de grasas y las enfermedades del corazón? Si observan detenidamente, estudio tras estudio muestran que aumentar la ingesta de grasas, pero sin dejar de comer carbohidratos, aumentan las enfermedades cardíacas y todo lo que conlleva ¡Estos estudios no logran eliminar los carbohidratos!

Los diabéticos tipo 2 tienen su metabolismo roto para lidiar con la glucosa, por lo que cuando comen carbohidratos empeora progresivamente la condición y, en consecuencia, la enfermedad es cada vez peor. El truco de cambiar el metabolismo a funcionar a base de grasa no solo permite mantener niveles seguros de glucosa, con menos medicamentos, sino que además mejoran muchos biomarcadores de otras enfermedades.

Además del beneficio de salud se obtiene uno indirecto y que provoca bajas de peso considerable en personas obesas, conservando el gasto de energía en reposo y permitiendo revertir la progresión de la diabetes tipo 2.

El último tiempo se ha visto progreso en la aceptación de esta terapia como válida para obesidad y enfermedades metabólicas. Algunos organismos que la han considerado como efectiva y válida son la Asociación de Diabetes Americana y la Sociedad de Endocrinología Italiana. Lamentablemente otros organismos aún no siguen el mismo camino, como por el USDA que tiene conflictos de intereses cuando se trata de pautas dietéticas. Dicho esto, la dieta cetogénica se está convirtiendo rápidamente en el primer enfoque en el manejo de la diabetes entre los especialistas médicos progresistas.

La conclusión para nosotros es que seguir el modelo bajo en grasa durante los últimos 40 años nos ha hecho más gordos y enfermos. En 2012, alrededor del 52% de los adultos estadounidenses, según las proyecciones de este estudio, fueron diagnosticados con alguna enfermedad metabólica. Esto dejó de ser una situación excepcional y se ha transformado en la regla general.

Fuente: 2KetoDudes

Diego Navarro Salman

4 comentarios en «Metabolismo Low Carb»
  1. Muy buen post Diego !!!
    Lo explicas claramente !!
    Lastima que la comunidad medica en general se resista todavía a incorporar estos conocimientos y todavía sigan abordando la DM2 con la SAD (Standard American Diet).

  2. Súper bien explicado, me gustaría aprenderme todo así de fácil para poder ayudar a muchas personas a poder dejar la cantidad de medicamentos que toman y a mejorar su vida.

    1. Gracias Sandra! Todos podemos aprender, es cosa de tiempo y motivación. La idea del sitio es transmitir lo que hemos aprendido.

  3. Hola.. Yo tengo alrededor de 35 kgs de más y siempre con las dietas… Logro bajar un poco y me estanco o vuelvo a subir todo lo que bajé y más. Hasta el método grez lo probé. He estado evaluando la posibilidad de cirugía bariatrica, pero quisiera intentarlo una última vez con Keto… Cómo empiezo? Ayuda please! Muchas gracias

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