Siempre he sido “rellenita” y de dietas en dietas desde niña….. y auto convenciéndome de que “Soy Feliz Así”!

Pero la verdad es que cuando mi jefe me habló del método sólo pensé en “que lata, otra dieta más” y no lo escuché. Él había bajado harto de peso y yo como chef que soy, pensé en que comer rico y enseñarlo era mi vida y una dieta significaría dejar de hacerlo. El convenció a una amiga en común y yo la vi comer (mucho!!), bajar de peso y sentirse mejor en 10 días!! (detox). Ahí dije: «bueno, no pierdo nada con probar»; mi amiga come más que yo y se ve rico y está bajando de peso.

Comencé más que nada por un tema de estética y de a poco dándome cuenta de la cantidad de mentiras que nos obligan a creer y creyéndolas como si fuera una ley (y siendo yo parte del mundo de la alimentación, además).

A medida que fui bajando de peso dejé de tener dolores de cabeza, de estómago, ya no había acidez ni cansancio, no hay más hígado graso en mi ser. Además hay una red de apoyo tan grande para los que nos desentendimos de los mitos, que no me siento sola y siento que puedo defender con fundamentos mi nueva forma de alimentación.

No era feliz así, nunca fui feliz así.

Sólo estaba acostumbrada a lo que me decían era correcto y ya estaba resignada y mi única forma de aceptarlo era diciéndome «Soy feliz»

Hoy con casi un año en el método, tengo cero hígado graso, casi 20 kilos menos y más felicidad que en mis casi 40 años.

Gracias Pedro Grez por tanto!!!

Maria Jose Larroucau

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